A veces solo quisiera que brilles en el día para no distinguir tu brillo y pasar inadvertido frente a el, a veces quisiera que fueses una lágrima en el océano para no mojarme necesariamente con toda ella y entendiese su dolor, a veces quisiera ser un grano de arroz en Vietnam y no saber distinguir entre tanta blancura con sabor...
Pero debo enfrentar la realidad y asumir que ya no estás a pesar de que todos los días te veo y te pienso...
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